Volver al blog
29 de diciembre de 2025

Cómo elegir zapatillas si tienes espondilolistesis

Guía paso a paso para encontrar las zapatillas perfectas para correr con espondilolistesis. Qué buscar, qué evitar y cómo probarlas.

Elegir zapatillas cuando tienes espondilolistesis no es tan sencillo como ir a una tienda y comprar las que te queden bien. Tu columna tiene necesidades específicas, y la zapatilla equivocada puede convertir cada carrera en un paso hacia el dolor crónico.

El problema de elegir mal

Con espondilolistesis, una vértebra está desplazada sobre otra. Cada impacto al correr viaja desde el pie hasta la columna. Si tu zapatilla no absorbe ese impacto correctamente, tu zona lumbar paga el precio.

He cometido el error de comprar zapatillas bonitas pero inadecuadas. El resultado: dos semanas sin poder correr y visitas al fisio. No vale la pena.

Paso 1: Conoce tu pisada

Antes de elegir zapatilla, necesitas saber cómo pisas. Hay tres tipos principales:

  • **Neutro:** El pie aterriza centrado y no rota excesivamente
  • **Pronador:** El pie rota hacia adentro al aterrizar
  • **Supinador:** El pie rota hacia afuera (menos común)
  • La forma más fiable de saberlo es un análisis de pisada en una tienda especializada. Muchas lo hacen gratis. También puedes fijarte en el desgaste de tus zapatillas viejas: si se gastan más por dentro, probablemente pronas; si se gastan por fuera, supinas.

    ¿Por qué importa para la espondilolistesis?

    Una pisada incorrecta sin corregir desalinea toda la cadena cinética hasta la pelvis y la columna. Si pronas y usas zapatillas neutras, tu espalda trabaja extra para compensar.

    Paso 2: Prioriza la amortiguación

    Para nosotros, la amortiguación no es un lujo: es una necesidad. Busca zapatillas con:

  • Espumas de alta tecnología (FF BLAST+, PEBA, ZoomX)
  • Altura de suela generosa (30mm+)
  • Tecnologías específicas de absorción de impacto
  • No te dejes engañar por zapatillas minimalistas que prometen "fortalecer el pie". Pueden ser geniales para corredores sanos, pero con espondilolistesis necesitamos reducir el impacto, no aumentarlo.

    Paso 3: Busca estabilidad (pero no rigidez)

    La estabilidad evita que el pie se mueva demasiado dentro de la zapatilla, lo cual es importante para mantener la alineación. Pero cuidado: una zapatilla demasiado rígida altera tu biomecánica natural.

    Señales de buena estabilidad:

  • El talón queda bien sujeto sin apretar
  • El mediopié no se mueve lateralmente
  • Puedes flexionar la zapatilla en la zona de los dedos, no en el medio
  • Paso 4: Considera el drop

    El drop es la diferencia de altura entre el talón y la punta. Para corredores con problemas de espalda:

  • **Drop bajo (0-6mm):** Puede aumentar la tensión en el tendón de Aquiles y cambiar cómo impactas. No recomendado al principio.
  • **Drop medio (8-10mm):** El punto dulce para la mayoría. Mantiene una postura natural sin forzar adaptaciones.
  • **Drop alto (12mm+):** Puede funcionar si estás acostumbrado, pero no ofrece ventajas claras.
  • Mi recomendación: empieza con drop medio y ajusta según cómo responda tu cuerpo.

    Paso 5: Pruébalas correctamente

    Nunca compres zapatillas de running online sin haberlas probado antes (o asegúrate de poder devolverlas fácilmente). Cuando las pruebes:

  • Hazlo al final del día, cuando el pie está más hinchado
  • Usa los calcetines con los que corres
  • Camina y trota en la tienda al menos 5 minutos
  • Presta atención a cualquier punto de presión o roce
  • Asegúrate de que hay un dedo de espacio entre tu dedo gordo y la punta
  • Paso 6: No te dejes llevar solo por el precio

    Una zapatilla de €60 sin amortiguación adecuada te costará más a largo plazo en fisioterapia y días sin correr. Dicho esto, no necesitas la zapatilla más cara del mercado. Busca ofertas en modelos del año anterior: suelen tener descuentos del 30-40% y la tecnología es prácticamente igual.

    Zapatillas que funcionan

    Basándome en mi experiencia con espondilolistesis, estas características definen una buena zapatilla para nosotros:

  • Amortiguación generosa pero con retorno de energía
  • Estabilidad sin ser correctoras agresivas
  • Drop de 8-10mm
  • Peso razonable (250-300g)
  • En la página principal de esta web tengo un ranking con las zapatillas específicas que recomiendo, todas probadas personalmente.

    Cuándo cambiar de zapatillas

    Incluso la mejor zapatilla pierde sus propiedades con el uso. Señales de que es hora de cambiar:

  • Has corrido 600-800km con ellas
  • La amortiguación se siente "plana" o menos reactiva
  • Empiezas a notar molestias que antes no tenías
  • El desgaste es visible en la suela
  • Lleva un registro de los kilómetros. Tu espalda te lo agradecerá.

    Conclusión

    Elegir zapatillas con espondilolistesis requiere más investigación que para un corredor sin lesiones, pero vale la pena. La zapatilla correcta puede ser la diferencia entre disfrutar el running durante años o tener que dejarlo.

    Invierte tiempo en conocer tu pisada, prioriza la amortiguación, y no escatimes en calidad. Tu columna hace mucho por ti cada día: dale el soporte que necesita.