Elegir zapatillas cuando tienes espondilolistesis no es tan sencillo como ir a una tienda y comprar las que te queden bien. Tu columna tiene necesidades específicas, y la zapatilla equivocada puede convertir cada carrera en un paso hacia el dolor crónico.
El problema de elegir mal
Con espondilolistesis, una vértebra está desplazada sobre otra. Cada impacto al correr viaja desde el pie hasta la columna. Si tu zapatilla no absorbe ese impacto correctamente, tu zona lumbar paga el precio.
He cometido el error de comprar zapatillas bonitas pero inadecuadas. El resultado: dos semanas sin poder correr y visitas al fisio. No vale la pena.
Paso 1: Conoce tu pisada
Antes de elegir zapatilla, necesitas saber cómo pisas. Hay tres tipos principales:
La forma más fiable de saberlo es un análisis de pisada en una tienda especializada. Muchas lo hacen gratis. También puedes fijarte en el desgaste de tus zapatillas viejas: si se gastan más por dentro, probablemente pronas; si se gastan por fuera, supinas.
¿Por qué importa para la espondilolistesis?
Una pisada incorrecta sin corregir desalinea toda la cadena cinética hasta la pelvis y la columna. Si pronas y usas zapatillas neutras, tu espalda trabaja extra para compensar.
Paso 2: Prioriza la amortiguación
Para nosotros, la amortiguación no es un lujo: es una necesidad. Busca zapatillas con:
No te dejes engañar por zapatillas minimalistas que prometen "fortalecer el pie". Pueden ser geniales para corredores sanos, pero con espondilolistesis necesitamos reducir el impacto, no aumentarlo.
Paso 3: Busca estabilidad (pero no rigidez)
La estabilidad evita que el pie se mueva demasiado dentro de la zapatilla, lo cual es importante para mantener la alineación. Pero cuidado: una zapatilla demasiado rígida altera tu biomecánica natural.
Señales de buena estabilidad:
Paso 4: Considera el drop
El drop es la diferencia de altura entre el talón y la punta. Para corredores con problemas de espalda:
Mi recomendación: empieza con drop medio y ajusta según cómo responda tu cuerpo.
Paso 5: Pruébalas correctamente
Nunca compres zapatillas de running online sin haberlas probado antes (o asegúrate de poder devolverlas fácilmente). Cuando las pruebes:
Paso 6: No te dejes llevar solo por el precio
Una zapatilla de €60 sin amortiguación adecuada te costará más a largo plazo en fisioterapia y días sin correr. Dicho esto, no necesitas la zapatilla más cara del mercado. Busca ofertas en modelos del año anterior: suelen tener descuentos del 30-40% y la tecnología es prácticamente igual.
Zapatillas que funcionan
Basándome en mi experiencia con espondilolistesis, estas características definen una buena zapatilla para nosotros:
En la página principal de esta web tengo un ranking con las zapatillas específicas que recomiendo, todas probadas personalmente.
Cuándo cambiar de zapatillas
Incluso la mejor zapatilla pierde sus propiedades con el uso. Señales de que es hora de cambiar:
Lleva un registro de los kilómetros. Tu espalda te lo agradecerá.
Conclusión
Elegir zapatillas con espondilolistesis requiere más investigación que para un corredor sin lesiones, pero vale la pena. La zapatilla correcta puede ser la diferencia entre disfrutar el running durante años o tener que dejarlo.
Invierte tiempo en conocer tu pisada, prioriza la amortiguación, y no escatimes en calidad. Tu columna hace mucho por ti cada día: dale el soporte que necesita.