Cuando me diagnosticaron espondilolistesis, lo primero que pregunté fue: ¿puedo seguir corriendo? La respuesta, como muchas cosas en la vida, es: depende.
Mi experiencia personal
Llevo corriendo con espondilolistesis grado I desde hace varios años. Al principio tenía mucho miedo de empeorar la condición, pero después de hablar con varios especialistas y mucha prueba y error, he encontrado una forma de seguir disfrutando del running.
Lo que he aprendido
1. Consulta siempre con un especialista
Antes de empezar o continuar corriendo, es fundamental que un traumatólogo o especialista en columna evalúe tu caso. Las espondilolistesis de grado I y II suelen responder bien al ejercicio controlado, mientras que los grados III y IV requieren más precaución.
2. El calzado importa (y mucho)
Una de las cosas que más diferencia ha marcado en mi experiencia es usar zapatillas con buena amortiguación y estabilidad. Las zapatillas que absorben bien el impacto reducen la carga en la columna lumbar con cada zancada.
3. Fortalece antes de correr
El core es tu mejor aliado. Los ejercicios de estabilización lumbar y fortalecimiento del multífido (el músculo que estabiliza las vértebras) son fundamentales. Dedico al menos 15 minutos antes de cada carrera a activar estos músculos.
4. Empieza despacio
Si llevas tiempo sin correr, no intentes retomar donde lo dejaste. Empecé caminando, luego alternando caminar y trotar, y poco a poco fui aumentando la distancia y el ritmo.
5. Escucha a tu cuerpo
Hay días que simplemente no toca correr. Si siento molestias en la zona lumbar, prefiero caminar o hacer natación. No hay carrera que valga arriesgar la salud de mi espalda.
Señales de alarma
Debes parar y consultar con un médico si experimentas:
Conclusión
Correr con espondilolistesis es posible para muchas personas, pero requiere ser inteligente al respecto. Con el calzado adecuado, un buen programa de fortalecimiento, y escuchando a tu cuerpo, puedes seguir disfrutando de este deporte.
Recuerda: esto es mi experiencia personal, no soy médico. Siempre consulta con un profesional antes de tomar decisiones sobre tu salud.